|
Los galenos Alberto Ramos y Orlando Rodríguez del Jackson Memorial Hospital de Miami, informaron de que lo han sometido a exámenes preliminares desde que ingresó el miércoles a ese centro médico.
"Ariel posiblemente tiene algún daño en la estructura columna-espinal y un proceso de polineuropatía como se había dicho previamente", precisó Ramos en una conferencia de prensa.
Rodríguez dijo que "la falta de atención médica lo pudo haber llevado a un estado de deterioro físico".
Sigler será sometido a más análisis para determinar qué otros padecimientos sufre tras pasar siete años en una cárcel de Cuba sin recibir el tratamiento médico adecuado.
Entre los primeros cuidados que ha recibido destaca el suministro de altas dosis de proteína para ayudarle a fortalecer los músculos.
"Es un cambio tan grande, es como salir de la oscuridad para la claridad. Prácticamente entré a la vida", declaró el ex prisionero político, que hoy mostraba un mejor semblante que cuando llegó a Miami.
Su estado de salud se deterioró hasta quedar parapléjico por una neuropatía carencial asociada a problemas nutricionales, entre otras patologías.
El disidente cubano, que sólo pesa 53 kilos, mostró sus delgadas piernas a su llegada a Miami como prueba de "hasta dónde llega la dictadura de los hermanos (Fidel y Raúl Castro), hasta donde llevan estos asesinos a un hombre".
En la rueda de prensa de hoy, Sigler informó que a su esposa, Noelía Pedraza, ya se le otorgó una visa para que viaje a Estados Unidos, pero está a la espera del permiso de salida que conceden las autoridades cubanas.
"Mi esposa está haciendo todo lo posible para estar acá conmigo", dijo el ex prisionero político.
Sigler, de 47 años y quien era boxeador aficionado, además de profesor de educación física, fue excarcelado en junio pasado con una licencia extrapenal por su precario estado de salud, y su liberación fue el primer resultado del diálogo entre el Gobierno de Raúl Castro y la Iglesia católica, con mediación de la cancillería de España.
El activista de derechos humanos era uno de los 75 disidentes encarcelados durante la ola represiva de la llamada "Primera Negra" de 2003 cuando fueron juzgados y condenados a penas de hasta 28 años de prisión.
Las autoridades cubanas condenaron a Sigler junto a su hermano Guido a 20 años de cárcel por presuntamente "estar vinculados con potencias enemigas".
Además de la licencia a Ariel Sigler, el Gobierno cubano ha excarcelado a 20 presos políticos que se encuentran en España y se ha comprometido a liberar a los demás que están en la cárcel en un plazo máximo de cuatro meses.
Noticias(www.elfronton.com/Política Internacional/30.07.2010)
|